martes, 11 de marzo de 2008

Cuatro años después


Quisiera compartir la letra de una canción con vosotros...

"Recuerdo el día que te fuiste, una mañana de invierno,
subiste en ese tren e hicieron de mi vida un infierno,
y los besos que entregué, te los llevaste demasiado lejos.

Y me despierto en un vagón, ya me he pasado de estación,
no me preguntes qué hago aquí, en las entrañas de Madrid,
puede que exista una razón, que me robara el corazón, el corazón.

Mil noches y una más, tratando de escapar de un mal sueño,
oyendo en soledad, el llanto de los ecos eternos.
¿Cuánto tiempo ha de pasar,
para sentir que ya no estás viviendo?"

Supongo que habréis identificado su contenido. "Ecos", de Luz Casal, reproduce el sentimiento que se vivió en este país hace cuatro años. Y es que hoy vuelve a ser 11-M, una fecha que aún produce escalofríos y revive amargos momentos.

El aniversario de este año será diferente. Debemos recordar que el pasado 31 de octubre se publicaba la sentencia más esperada de la historia española. Nada puede mitigar el dolor de sus víctimas. Pero, al menos, un día como hoy, pueden gritar que sus autores se encuentran entre rejas.

9 comentarios:

Desireri dijo...

4 años han pasado, pero el tiempo no será suficiente para mitigar el dolor que nos dejó aquel 11-M, ¿dónde estábais cuando ocurrió la masacre?. Seguro que ese momento lo llevaréis grabado en la memoria por largo tiempo. No existe motivo alguno que justifique aquella barbarie, no cabe en las mentes humanas que aquello sucediera y a pesar de todo el dolor aquí seguimos, reconstruyendo la realidad, mirando hacia adelante sin olvidar a aquellos inocentes que jamás imaginaron un destino final como aquel.

Por todos ellos, por todos nosotros debemos seguir luchando por construir un mundo mejor. Disfrutad del día, vivid felices y sin joder al que tienes al lado, la vida bien vale vivirla cuando se obra de corazón.

Ánimo a todos, no estamos solos

ni.mu dijo...

vaya q si, casi me choco cn el coche de delante intentado leer un cartel conmemorativo inmenso colgado del puente que rezaba algo como q los intereses políticos llevaron la masacre.

esperemos q cosas asi nunca se repitan, tan utópico lo que no debería ser más q una realidad.

Sil dijo...

Es difícil olvidar algo como aquello. Fue como si el mundo entero hubiera notado la sacudida de las bombas... Pero fueron nuestros corazones los sacudidos. Todas las personas se volcaron en donar sangre, en manifestarse... Poco más se podía hacer. Pero es cierto, este aniversario es diferente. Al menos, algunos pagan por lo que hicieron. Lástima que todavía haya otros que no pagarán.

Rojis dijo...

Cuatro años y todavía parece que fue ayer. Un mal día aquel. Por suerte esta vez la justicia ha echo "justicia" valga la redundancia. Está bien recordarlo. Para que esa rabia que nos invadia aquel dia, no nos desaparezca.
Un besuco

Vero Batllés dijo...

Ya pueden pasar años, que cada 11-M reviviremos ese dolor. Las víctimas no deben ser olvidadas, pero una cosa es que se les rinda homenaje y otra, que se les nombre por cuestiones partidistas. Es triste que los políticos aún sigan cayendo en eso.

Maika dijo...

¡¡Hola guapa!!
He pasado por aquí, por recomendación de una amiga, Pati Rojis...y me ha gustado, así que volveré.;)
Respecto a lo que has comentado. Parece increíble que hayan pasado ya cuatro años. Todo parece tan reciente en nuestra memoria...
¡¡Volveré!!
Besos

Vero Batllés dijo...

¡¡¡Hola Maika!!!
Si que parece mentira... y más cuando es un asunto que parece no dar pudor tratarlo. Me remito a las pasadas elecciones, claro.
Me alegro que te haya gustado el blog y que lo vayais recomendando (¡Gracias Patri!). Si con cualquier comentario, quereis tratar un tema nuevo, yo encantada. ¡Qué de esto se trata!, de que el blog también sea de todos los visitantes.
¡¡¡Mil gracias!!! ¡Un beso!

Moises dijo...

Es duro recordarlo pero está claro que siempre va a estar ahí en el recuerdo y dudo que se olvide.

Ánimo a tod@s aquell@s que perdieron a alguien en aquel trágico día.

Saludos.

Vero Batllés dijo...

¡Hola Moisés!
Me uno a tu mensaje. Ya no sólo merecen un homenaje las víctimas sino aquellos que sufren su pérdida todos los días.
Un saludo.